Snow Leopard instalado: Leopardo de las Nieves cocinado


Seguí el método tal cual amenacé que lo iba a hacer y todo salió a la perfección. El sistema está más rápido, pero tomemos en cuenta que el disco esta limpio y tan solo he cargado mi música -cuestión vital- y algunos archivos y aplicaciones que me parecen elementales para la supervivencia.

Como señalé, no hay muchas novedades visuales que ameriten pantallazos: inclusive el fondo de pantalla es el mismo que el del Leopard.

En todas sus promesas de velocidad (a saber: más rápido wake-up, apagado, en vistas en miniatura de PDFs y JPGs y backup de la Time Machine), le aplico duda porque, nuevamente, mi disco duro está prácticamente limpio y sería poco objetivo aplicarle los beneficios únicamente al OS. Pero OK, sí, es más rápido.

Lo definitivo: la versión 10A380 es definitivamente funcional (he actualizado el OS X a la 10.6.1 sin problemas), y el método de instalación señalado y vinculado en el post anterior es efectivo. Nuevamente: no creé un back-up de Time Machine, sino que guardé sólo lo que consideré relevante (me acabo de dar cuenta que olvidé el Pixelmator, pero eso se puede arreglar) para evitar cualquier tipo de archivo de registro que fuera partícipe de la lentitud de la Macbook. Sinceramente, si tienes un disco duro externo grande, me parece que esto es lo más práctico. El FlashDisk de 8 Gb. cumplió ampliamente su cometido. Sólo tengan paciencia tanto al formatear este como el DVD instalador como al borrar su Disco Duro, porque va a tomar su tiempo. Suerte con sus instalaciones.

Comentarios